Skip to main content

ASU se une a otras universidades de Arizona y alcanza 'hito importante' para estudiantes latinos


Read in English

Cuando Deyanira Galaviz comenzó como estudiante de primer año en la Universidad Estatal de Arizona el otoño pasado, se sentía perdida en el campus, uno de los más grandes del país. 

Tenía preguntas sobre la ayuda financiera y la matrícula. Y no estaba contenta con su especialización, criminología. 

Pero tenía miedo de hacer preguntas. 

Como la primera persona de su familia en asistir a la universidad, Galaviz, hija de inmigrantes mexicanos, tampoco podía pedir consejo a sus familiares para navegar por el sistema universitario como lo harían otros estudiantes. 

"Al principio estaba batallando porque, al ser un estudiante de primera generación, tienes miedo de pedir ayuda porque este es un entorno completamente nuevo", aseguró Galaviz. 

Luego, en octubre, su asesor académico le envió un correo electrónico informándole de un grupo del campus que ayuda a conectar a estudiantes de primera generación como ella, con estudiantes mayores que son mentores. 

Tener un mentor hizo una gran diferencia. El mentor la ayudó a superar sus miedos y le dijo dónde ir para encontrar respuestas. Galaviz aclaró sus dudas financieras. Y encontró una nueva especialización que le encanta, el desarrollo turístico y la gestión de eventos especiales. 

"Yo diría que las cosas van muy bien ahora", señaló Galaviz. 

La experiencia de Deyanira resalta el desafío que enfrentan las universidades al tratar de aumentar el número de estudiantes latinos, que van a la zaga de los estudiantes blancos en la obtención de títulos universitarios en un momento en que la población latina está en auge en el estado. Se necesita esfuerzo para lograr que se inscriban. Pero a veces se necesita aún más trabajo para colocarlos en el camino hacia el éxito académico. 

Los directivos de ASU esperan que la reciente designación de la universidad como Institución al Servicio de los Hispanos (HSI por sus siglas en inglés) ayude a acelerar esos objetivos. Las otras dos universidades estatales de Arizona ya obtuvieron la designación y la están aprovechando para mejorar las oportunidades y los resultados de los estudiantes latinos. 

Designación abre contribuciones federales 

A principios de junio, ASU anunció que el Departamento de Educación de los Estados Unidos la había designado como Institución al servicio de los hispanos. El reconocimiento marca un hito en la inscripción que, según los funcionarios de la universidad, abrirá la puerta a la financiación federal y ayudará a que más estudiantes latinos se gradúen. 

También permitirá una mayor cooperación en los mismos objetivos con otras escuelas en Arizona y a nivel nacional. 

ASU es la última de las tres universidades públicas del estado en recibir la designación, que se otorga a colegios y universidades donde al menos una cuarta parte de los estudiantes de pregrado se identifican como latinos. 

La Universidad de Arizona (UA) y la Universidad del Norte de Arizona recibieron el reconocimiento en el 2018 y 2021, respectivamente. 

UA ha aprovechado la clasificación para ayudar a financiar nuevos programas. Desde que obtuvo la designación en el 2018, la universidad ha recibido más de 10 millones de dólares en contribuciones federales luego de solicitudes competitivas, según Marla Franco, vicerrectora asistente de Iniciativas de Instituciones de Servicio Hispano de la UA. 

A principios de este año, la UA ganó una subvención de casi 5 millones de dólares del Departamento de Educación de los Estados Unidos para ampliar el apoyo a los estudiantes hispanos y de bajos ingresos en los campos de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas. La designación de Institución al Servicio de los Hispanos hizo que UA fuera elegible para eso. Lo mismo ocurrió con una contribución de 3 millones de dólares para financiar un programa para que estudiantes de preparatoria en su mayoría hispanos y de bajos ingresos, tomen cursos de precálculo de la UA, mientras están en la escuela preparatoria, que luego transferirlos para obtener créditos universitarios. 

Si bien la Universidad del Norte de Arizona (NAU por sus siglas en inglés) en su conjunto obtuvo la designación el año pasado, el campus filial de la NAU-Yuma se marcó como Institución al servicio de los hispanos en el 2007, y alrededor de las tres cuartas partes de los estudiantes son hispanos, según los directivos. 

El presidente de NAU, José Luis Cruz Rivera, detalló en un comunicado al periódico The Arizona Republic que NAU-Yuma ha demostrado cómo usar la designación para obtener recursos adicionales, crear programas de servicios para estudiantes y mejorar la programación y las instalaciones. 

Ese campus ha atraído casi 11 millones de dólares de oportunidades con la designación de Institución al Servicio de los Hispanos, dijo. 

“Esperamos que la designación de toda la universidad para NAU brinde la misma oportunidad no solo de aumentar el acceso a la educación universitaria, sino también que ayude a abordar las brechas de logros actuales en Arizona y aumentar los logros de los estudiantes de preparatoria contribuyendo a la movilidad social y económica de las personas y las comunidades”, expuso Cruz Rivera. 

Y el Distrito de Colegios Comunitarios del Condado Maricopa, el sistema de colegios comunitarios más grande del estado, también se ha beneficiado de la designación. El distrito ha recibido al menos 22 millones de dólares en contribuciones para instituciones al servicio de los hispanos del Departamento de Educación desde el 2005, según una base de datos de gastos federales. El total podría ser mayor ya que otras agencias federales también tienen oportunidades de apoyo financiero para esas instituciones elegibles. 

'Un hito importante' para ASU 

La designación de ASU se produce cuando la población latina de Arizona crece rápidamente, pero los estudiantes latinos van retrasados con respecto a los estudiantes blancos en cuanto a logros universitarios, lo que representará un desafío para la economía y el éxito futuro de Arizona. La pandemia también interrumpió de manera desproporcionada los planes universitarios de los estudiantes latinos en Arizona. 

Los estudiantes latinos constituyen casi la mitad de los 1.1 millones de estudiantes del sistema K-12 (jardín de niños y hasta el grado 12) en Arizona. Alrededor del 65 por ciento de los estudiantes K-8 de Arizona son latinos. Pero menos estudiantes latinos se gradúan de la escuela preparatoria que estudiantes blancos y aún menos se inscriben en la universidad. 

Los directivos de ASU dijeron que la designación del Departamento de Educación reconoce el compromiso de la universidad con la diversidad de su población estudiantil. 

"Es un hito importante", aseguró Nancy Gonzales, vicepresidenta ejecutiva y rectora de la universidad de ASU. 

La matrícula o inscripción de estudiantes latinos de ASU subió al 26 por ciento en el otoño del 2021, superando por primera vez el umbral del 25 por ciento y un aumento del 19 por cientode una década antes. La inscripción general de latinos, incluidos los estudiantes de posgrado y en por internet, superó los 30 mil 200 en el otoño, en comparación con los 12 mil 200 del 2011. 

ASU ha trabajado durante años para aumentar la diversidad entre sus estudiantes, comentó Gonzales. 

"Es un reconocimiento a nuestro trabajo", destacó Gonzales. "Nos da acceso a redes maravillosas con otras instituciones que sirven a los hispanos y también acceso a otras oportunidades, para promover nuestros esfuerzos de servicio a nuestros estudiantes hispanos". 

Sin embargo, reconoció que la universidad tiene "un largo camino" por recorrer antes de alcanzar la paridad con la gran población latina y de rápido crecimiento en el estado, que en general, representa alrededor de un tercio de la población del estado. 

Los defensores de la educación están de acuerdo en que la designación marca un progreso en la dirección correcta, pero que se necesita más trabajo para inscribir y graduar a los estudiantes latinos en universidades de dos y cuatro años en todo el estado. 

“La inscripción es una cosa; la finalización de la carrera y el éxito es la otra”, explicó Paul Luna, presidente y director ejecutivo de Helios Education Foundation.  

“La celebración de la designación de HSI es que nos brinda la capacidad de enfocarnos y priorizar esta gran oportunidad que tenemos como estado para abrazar la educación de todos nuestros estudiantes”. 

Por qué ASU tardó 'mucho tiempo' en llegar hasta aquí

El reconocimiento de ser una Institución al Servicio de los Hispanos sigue a años de trabajo de ASU con las comunidades hispanas de Arizona y brinda un símbolo para los estudiantes y las familias, señaló María Anguiano, vicepresidenta ejecutiva de Learning Enterprise. Este brazo de la universidad tiene programas para cualquier persona que no busque un título, incluidos los estudiantes K-12. 

“A veces, las universidades pueden asustar a las personas que nunca se han involucrado con los estudios universitarios. Lo sé por mí mismo, como estudiante de primera generación con mi madre que solo tiene una educación de sexto grado, ella dice: '¿Este lugar es para personas como nosotros?' Y, por lo tanto, ser una institución al servicio de los hispanos y poder decirle eso a nuestra comunidad, creo que les proporciona ese nivel de comodidad para las familias”. 

Gonzales, el rector, detalló que a ASU le tomó más tiempo lograr la designación HSI porque tiene la población estudiantil más grande y, por lo tanto, debía esperar a que más estudiantes latinos alcanzar el umbral del 25 por ciento. La universidad también atrae a estudiantes de muchos otros estados, incluidos estados con una proporción más baja de estudiantes latinos. 

A partir del otoño del 2021, la inscripción total de pregrado en el campus fue de aproximadamente 64 mil 700 estudiantes. De ellos, casi 17 mil estudiantes se identificaron como latinos, o el 26 por ciento, según datos de ASU. Los estudiantes blancos constituían el grupo más grande, con un 46 por ciento. 

El presidente de ASU, Michael Crow, le dijo a la Junta de Regentes el 9 de junio pasado que tomó “mucho tiempo” llegar a este punto para la inscripción de estudiantes hispanos, dado el rápido crecimiento general de la universidad. 

“Tenemos más de 30 mil estudiantes de ascendencia hispana en la institución, por lo que es un cambio fantástico para la universidad desde su pasado no inclusivo”, aseguró Crow. 

Richard Daniel, vicepresidente ejecutivo de Education Forward Arizona, experimentó esa trayectoria de primera mano. Como estudiante en ASU en la década de 1980, Daniel trabajó en un nuevo programa de tutoría entre compañeros para estudiantes de minorías, y estimó que en ese momento los estudiantes latinos constituían entre el 3 por ciento y el 5 por ciento del alumnado. A lo largo de los años, ASU tuvo la intención de reclutar y retener estudiantes hispanos y brindarles servicios en el campus, dijo. 

“Llevar a un estudiante a un campus es muy importante, pero brindarle los servicios para que tenga éxito lo es aún más”, aseguró Daniel. “La experiencia real en el campus y poder proporcionar esos recursos, esos servicios y esos programas son muy importantes y vitales para su éxito”. 

Aunque fue la última universidad en obtener la designación, ASU tiene la inscripción de estudiantes latinos más grande de las escuelas de Arizona. UA y NAU tienen menos estudiantes latinos en general, pero ambos ya estaban por encima del umbral del 25%. Los campus del oeste y el centro de Phoenix de ASU ya tenían el reconocimiento también. Las escuelas tienen que cumplir con la elegibilidad cada año. 

A nivel nacional, más de 500 instituciones están clasificadas como de servicio hispano, incluidas 22 universidades y colegios comunitarios en Arizona, según un recuento de febrero de Helios. 

Luna destacó que, dada la gran cantidad de escuelas con la designación, Arizona puede ser un modelo a nivel nacional para el éxito educativo de los estudiantes latinos. Las instituciones al servicio de los hispanos en el estado ya han colaborado para compartir las mejores prácticas, explicó. 

“Arizona no siempre ha estado posicionado históricamente para ser el líder en lo que respecta a los resultados educativos y el éxito educativo”, dijo Luna. “Esta es una designación y una oportunidad realmente importante para que nuestro estado lidere y continúe emergiendo y mostrándole al país lo que significa educar a todos los estudiantes, y especialmente en Arizona con nuestra demografía, y nuestros estudiantes latinos”. 

Un título universitario se considera clave para abrir la puerta a trabajos mejor pagados y satisfacer las necesidades de la economía futura, apuntó Gonzales. Gonzales, una estudiante latina de primera generación, creció en Miami, Arizona, y fue a ASU. 

"Hay beneficios para los propios estudiantes que crearán nuevas oportunidades para ellos y sus futuras familias", aseguró Gonzales. "Y es un beneficio para nuestro estado y el continuo desarrollo económico a medida que preparamos a nuestros estudiantes para que puedan ingresar a todos los campos, donde se necesitan graduados universitarios".

La designación también permite a las universidades de Arizona colaborar en los esfuerzos nacionales para aumentar la representación hispana en el mundo académico. 

Veinte de las principales universidades de investigación que también prestan servicios a los hispanos, incluidas ASU y UA, formaron una alianza a principios de este mes para duplicar la cantidad de estudiantes de doctorado hispanos en las universidades y aumentar la cantidad de profesores hispanos en un 20 por ciento para el 2030. 

Estudiantes latinos aún rezagados con respecto a sus compañeros 

Si bien el enfoque comienza en aumentar la cantidad de estudiantes latinos que se inscriben en la universidad, se requiere más trabajo para garantizar que se gradúen, explicó Stephanie Parra, directora ejecutiva de ALL In Education, un grupo de defensa que se enfoca en mejorar el éxito académico de los estudiantes latinos en Arizona. 

"Si no estamos logrando que los jóvenes terminen la universidad, no estamos cerrando la brecha de los logros en última instancia", expuso Parra. 

Los estudiantes latinos enfrentan desafíos únicos para completar títulos universitarios, debido a que muchos de ellos son las primeras personas de sus familias en asistir a la universidad, dijo. Muchos también provienen de entornos de bajos ingresos, por lo que pagar la universidad es aún más difícil. Con un 19 por ciento, los latinos en Arizona tienen el doble de la tasa de pobreza que los blancos no hispanos, con casi un 9.6 por ciento, según datos del censo de Estados Unidos. 

"La pobreza no termina cuando un joven llega a la universidad. En todo caso, las cargas de la pobreza se vuelven más desafiantes y difíciles, una vez que llegan a la universidad", aclaró Parra. 

Luna de Helios expuso que la designación muestra que el sistema educativo de Arizona está trabajando para reconocer la importancia de servir mejor a un número creciente de estudiantes latinos. El umbral de matriculación del 25 por ciento es importante, pero aún lo es más el compromiso de garantizar que los estudiantes tengan éxito, dijo. 

“Muchos de estos estudiantes pueden provenir de diferentes entornos, pertenecer a culturas diferente y lo más probable es que sea justo decir que muchos serán estudiantes universitarios de primera generación en sus familias”, señaló. 

Pero aún queda mucho trabajo por hacer, dijo, con las brechas de equidad educativa en todo el espectro, los niveles de grado, y con esas brechas acrecentadas por la pandemia. 

Arizona todavía está significativamente rezagado en el nivel de educación superior que necesita para tener una economía sólida en el futuro. Y aunque las tasas de matriculación han aumentado en los últimos años para los estudiantes hispanos, todavía están por debajo de los estudiantes blancos. 

En el 2020, solo el 46 por ciento de los graduados de la escuela preparatoria de Arizona se inscribieron en una universidad de dos o cuatro años, según datos de la Junta de Regentes de Arizona. 

El panorama es peor cuando se trata de estudiantes de Arizona que completan títulos universitarios de cuatro años. Aproximadamente el 29 por ciento de los graduados de preparatoria blancos completan títulos de cuatro años, en comparación con aproximadamente el 12 por ciento de los graduados de preparatoria hispanos, según los datos de los regentes. 

Deyanira Galaviz, la primera generación de estudiantes de ASU en su familia, dijo que su hermana mayor, Michelle, de 34 años de edad, es quien realmente la animó a ir a la universidad y "llegar a algún lugar mejor en la vida". 

Michelle dejó la escuela preparatoria para ayudar a cuidar a Deyanira cuando era niña, mientras su madre trabajaba en oficios de bajos ingresos. Cuando Deyanira estaba en octavo grado, también se unió al Programa de madres e hijas hispanas de ASU, que guía a los estudiantes de primera generación a llegar a la universidad. Michelle fue quien participó en el programa con ella mientras su madre trabajaba. 

Deyanira dijo que, al obtener un título universitario, quiere devolverle el favor a su hermana y a otras personas que la ayudaron a llegar a la universidad y "mostrarles que sus sacrificios fueron para algo bueno". 

Comuníquese con el reportero Daniel Gonzalez por correo electrónico daniel.gonzalez@arizonarepublic.com o por Twitter @azdangonzalez.

Traducción Alfredo García